Uno de los motivos por los cuales se toma la decisión de restablecer el peso es por vanidad; eso explica el por qué nos enfermamos, ya que nuestros hábitos van dirigidos a una intención distinta a cuidar nuestra salud.
Para poder aceptarnos y reconciliarnos con el espejo, es importante reconocer que somos seres perfectos, reconocer la divinidad que vive en nosotros.
Reconocer que somos seres creadores, estamos hechos a Imagen y Semejanza de Dios, por lo tanto la perfección de la fuente creadora es parte de nosotros.

Cuando aceptamos esto, podemos comenzar a desarrollar confianza en nosotros mismos, partimos de una intención distinta, que es de creación, de cuidado, de Amor, y ya no por satisfacer a nada ni a nadie fuera de nosotros.
Asimismo, se manifiesta la aceptación y el Amor hacia los demás, porque ya es parte de nosotros.
Como puedes ver lo importante está en cambiar el enfoque, por ejemplo, en el caso del sobrepeso, éste nos incomoda porque sabemos que no nos pertenece, que no es parte de nosotros.
Partiendo de la perfección que ya somos, el sobrepeso no es nuestro. Por lo tanto, si no es nuestro no es necesario ni correcto decir ‘perder peso’ sino regresar a tu perfección.

Otro factor fundamental a considerar para regresar a nuestra perfección es, las emociones; por la bioquímica que éstas provocan en nuestro cerebro.
El cerebro en una acción de protección envía señales de alerta a ciertos órganos dependiendo de la emoción que estemos experimentando y dichos órganos producen las sustancias que les corresponden.
Cuidado con los pensamientos.
Pueden ser hormonas, neurotransmisores, neuroquímicos, por lo tanto, es muy importante considerar que los pensamientos que tenemos y el cómo nos expresamos. Porque si mantenemos el mismo pensamiento constantemente, la actividad neuronal en el cerebro envía constantemente la orden que produzcan esas sustancias de estrés.
Y progresivamente el cuerpo se va enfermando porque la emoción se convierte en el nutriente de la enfermedad.

Hablando de la comida, te puedo decir que emocionalmente la comida representa a la madre, entonces reconciliarte con la comida, es reconciliarte con mamá, entendiendo que mamá ha hecho lo que ha podido.
Una vez que esto sucede, la comida tiene un impacto diferente en el cuerpo, traduciéndose en el retorno a la perfección en cuanto a peso y salud se refiere.
Te invito a escuchar mi podcast donde puedes conocer a detalle por qué nos enfermamos y cómo reconciliarte con la comida, el espejo y tu salud.
Puedes escucharlo en el siguiente enlace
