
Si no te amas a ti mismo es imposible que puedas amar a alguien más. Si no eres amable contigo no puedes ser amable con alguien más. Es absolutamente imposible.
Desde IRB comprendemos la palabra “amable” no como el hecho de ser cortés o cordial – aunque lo incluye -, sino a la capacidad que tenemos de ser amados.

Por ejemplo, cuando digo: soy confiable, es porque soy digno de confianza. Igualmente cuando me refiero a ser amable, estoy expresando mi derecho a ser amado.
Y para esto es imprescindible amarme y confiar en mi, antes de ser para otros.

Cualquiera que sea la manera en que estás contigo, estás con los otros. Si te odias a ti mismo todo lo que ves a tu alrededor es odiable. Siempre pensamos que para amar, se necesita a alguien más. Pero si no lo aprendemos con nosotros, no podemos practicarlo con otros.
Por eso, me encanta este mes, en donde celebramos el día del Amor y la Amistad, en donde para poder tener un amigo verdadero, con quien celebrar, yo primero me he tenido que convertir en mi mejor amigo.

Si yo no estoy en condiciones de ser mi mejor amigo, de compartir conmigo mismo grandes momentos, de llenarme de Amor, para poder compartirlo, qué tipo de sentimientos, de tiempo y de compartir voy a poder experimentar con otros?
Si huyo de mi, solo pretendo encontrar refugio en otros y entonces nunca nada me satisface, porque si yo mismo no me satisfago y no soy una buena compañía para mí, es imposible ser buena compañía para otros.

En el momento en el que intento llenar mis vacíos o mi felicidad a partir de tener que compartir con otros, en el momento en que esos otros por cualquier razón no estén para mí, la tristeza, la amargura y probablemente el resentimiento y el reproche -sea lo que entre a ocupar ese instante presente-, opacan y dañan una experiencia que pudo haber sido mágica si no baso mi felicidad en el compartir con otros.
Cuando estamos tan llenos de amor por nosotros mismos, compartir ese amor se convierte en algo natural.

Descubres que el amor te llena y no para de llenarte, se rebosa y estás tan repleto de amor que quieres compartirlo con alguien. Entonces, el amor nunca te hace depender de nadie. Tú eres el que da amor, y el que da amor, jamás mendiga amor.
Y si esto se convierte en una ley para todos, entonces todos estamos dando amor a manos llenas y nadie mendiga amor, porque todos estamos tan llenos de amor, que todos compartimos el amor que se rebosa en cada uno.

Y cuando se encuentran dos seres o más, dueños de sus propios corazones, se produce una inmensa alegría.
Nadie depende de nadie; todo el mundo es independiente e individual, centrado en su propio centro, arraigado en sí mismo y totalmente completo.
Sus raíces van hasta el fondo de su propio ser, de donde brota el amor infinito e incondicional hacia la superficie y florece con miles de frutos que a su vez, siembran más amor.

Qué tanto te aceptas tal cómo eres y qué tanto aceptas a los demás.
Y una vez que decidas soltar el afán por perfeccionarte para amarte tal como eres, quiero entregarte el regalo de la certeza, de que surge en ti, la plenitud.
4 comentarios en “APRENDE A AMARTE PARA PODER AMAR Y SER AMADO”
Qué bello artículo, graciaaaas Ximena. Antes de empezar a alimentarme con toda tu sabiduría….confieso que me trataba como un trapito…ahora puedo decir, que estoy en vía de recuperación. No me da miedo si yo soy mi compañía, lo disfruto mucho…todavía me falta, pero siento mucho amor dentro de mi y sé compartirlo con los demás. Es totalmente cierto lo que dices, no pues dar lo que no tienes….Desde el fondo de mi corazón, vivo en eterna gratitud contigo y tu comunidad por dar tanto amor y conocimiento.
Me encantó el artículo y estoy muy de acuerdo. Igual pienso que debemos aprender a querernos para ver nuestro entorno lleno de paz y amor y asi regalar amor a otros. Gracias
Muy bonito lo que dice el enlace ojala lo pueda poner en práctica todo el tiempo
Querida Ximena muchas gracias por tu aporte, fortalece mi amor propio y amor hacia los demás, indispensable para mantener nuestro equilibrio emocional y ser feliz plenamente.
Me costó trabajar en mi para elevar mi autoestima, fue un proceso que requirió tomar consciencia, voluntad, acción y perseverancia, a medida que iba pasando el tiempo, encontraba más sentido a mi vida, empecé a valorarme, a respetarme , a aceptarme tal cual como soy, única , incomparable, por ende, también valoras, respetas y aceptas a los demás.
Los momentos de soledad se convierte en tu aliada estratégica para encontrarte contigo misma, es realmente gratificante el cambio.
Muchas bendiciones para ti , eres genial, que en todo te vaya súper bien
Los comentarios están cerrados.